Cuando acecha la maldad es una película argentina de Terror de 2023. Fue dirigida por Demián Rugna. Está protagonizada por Ezequiel Rodríguez, Demián Salomón y Silvina Sabater. En un pueblo remoto de la Argentina rural, dos hermanos descubren cerca de su propiedad a un hombre infectado por una fuerza demoníaca, conocido como "embichado" según las leyendas locales.
En un pueblo remoto de la Argentina rural, dos hermanos descubren cerca de su propiedad a un hombre infectado por una fuerza demoníaca, conocido como "embichado" según las leyendas locales. Este cuerpo enfermo amenaza con propagar el mal por toda la comunidad. Desesperados por proteger su pueblo, los hermanos intentan seguir los protocolos tradicionales para contener la amenaza, que incluyen alejar al poseído lo más posible de las zonas pobladas. Sin embargo, pronto descubren que sus acciones podrían tener consecuencias inesperadas y devastadoras.
En un pueblo remoto de la Argentina rural, dos hermanos descubren cerca de su propiedad a un hombre infectado por una fuerza demoníaca, conocido como "embichado" según las leyendas locales. Este cuerpo enfermo amenaza con propagar el mal por toda la comunidad. Desesperados por proteger su pueblo, los hermanos intentan seguir los protocolos tradicionales para contener la amenaza, que incluyen alejar al poseído lo más posible de las zonas pobladas. Sin embargo, pronto descubren que sus acciones podrían tener consecuencias inesperadas y devastadoras.
Agostina Aguilera y Cleo Díaz en Cuando acecha la maldad (2023)
Fotograma de Cuando acecha la maldad (2023)
Fotograma de Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Desirée Salgueiro y Luis Ziembrowski en Cuando acecha la maldad (2023)
Virginia Garófalo en Cuando acecha la maldad (2023)
Fotograma de Cuando acecha la maldad (2023)
Federico Liss en Cuando acecha la maldad (2023)
Emilio Vodanovich en Cuando acecha la maldad (2023)
Fotograma de Cuando acecha la maldad (2023)
Fotograma de Cuando acecha la maldad (2023)
Fotograma de Cuando acecha la maldad (2023)
Fotograma de Cuando acecha la maldad (2023)
Fotograma de Cuando acecha la maldad (2023)
Fotograma de Cuando acecha la maldad (2023)
Fotograma de Cuando acecha la maldad (2023)
Fotograma de Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Luis Ziembrowski, Ezequiel Rodríguez y Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez y Emilio Vodanovich en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez y Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón y Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón y Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez y Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón y Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Silvina Sabater en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón y Silvina Sabater en Cuando acecha la maldad (2023)
Luis Ziembrowski en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón y Ezequiel Rodríguez en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez y Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Jorge Prado en Cuando acecha la maldad (2023)
Luis Ziembrowski y Desirée Salgueiro en Cuando acecha la maldad (2023)
Ricardo Velázquez, Luis Ziembrowski, Demián Salomón, Ezequiel Rodríguez y Desirée Salgueiro en Cuando acecha la maldad (2023)
Desirée Salgueiro y Luis Ziembrowski en Cuando acecha la maldad (2023)
Desirée Salgueiro y Luis Ziembrowski en Cuando acecha la maldad (2023)
Desirée Salgueiro y Luis Ziembrowski en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez y Luis Ziembrowski en Cuando acecha la maldad (2023)
Federico Liss y Lucrecia Niron Talazac en Cuando acecha la maldad (2023)
Federico Liss en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez y Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Ezequiel Rodríguez y Demián Salomón en Cuando acecha la maldad (2023)
Demián Salomón y Virginia Garófalo en Cuando acecha la maldad (2023)
Emilio Vodanovich y Virginia Garófalo en Cuando acecha la maldad (2023)
Cleo Díaz, Agostina Aguilera y Silvina Sabater en Cuando acecha la maldad (2023)
Luis Ziembrowski en Cuando acecha la maldad (2023)
Luis Ziembrowski y Desirée Salgueiro en Cuando acecha la maldad (2023)
Críticas
ABANDONAD TODA ESPERANZA
Paola Menéndez·A Sala Llena·13 de octubre de 2023·Argentina
Una apuesta salvaje que transfigura las convenciones del terror folk al anclar el mal en lo rural local, sin la intrusión urbana típica del género. La película construye su potencia a través de personajes atrapados en la supervivencia sin ayuda externa, con un narrador poco fiable en Pedro cuya ambigüedad moral genera desconfianza generalizada. El protocolo de reglas establecido será inevitablemente transgredido, dejando un tendal de cuerpos y un final agónico sin concesiones al happy ending, con escenas perturbadoramente memorables que mantienen la inminencia del mal hasta la desolación final.
Crítica de 'Cuando acecha la maldad', la morbida película de Demián Rugna
Clara Migliardo·Bendito Spoiler·24 de octubre de 2023·Argentina
Una obra maestra que redefine el terror contemporáneo al transformar el espacio rural en vehículo de una maldad ubicua e inescapable, donde el gore recupera su potencia mediante la precisión compositiva en lugar del exceso gratuito. Rugna conjuga magistralmente lo mostrado y lo sugerido, obligando al espectador a enfrentarse directamente con sus propios miedos, mientras corroe todas las convenciones del subgénero splatter al demostrar que el campo no reconoce jerarquías ni plot armor, convirtiendo la locación misma en un asco virósico que emana claustrofobia terminal.
Rugna regresa con un relato de terror oscuro, violento y caótico que busca shockear al espectador mediante una lógica narrativa imprecisa pero efectiva, donde el realizador maneja la puesta en escena con destreza para distraer de las inconsistencias, dosificando momentos de humor inesperado junto a situaciones repulsivas y escenas violentas que generan adrenalina sostenida; aunque todo está apilado en permanente intensidad sin pausas, el director sabe llevar a la audiencia en ese viaje sin que se sepa qué encontrará en cada esquina, lo cual resulta bienvenido en tiempos de fórmulas predecibles.
Daniel Núñez·A Sala Llena·5 de noviembre de 2023·Argentina
Demián Rugna construye una catábasis imparable hacia el horror que fusiona lo sobrenatural con perturbaciones profundamente humanas, donde el mal se fortalece en la desunión familiar y social. La película opera como un viaje sin redención a través de un mundo rural abandonado por la trascendencia, donde ni siquiera los niños —símbolos del futuro— encuentran salvación, configurando una obra durísima y perturbadora que persiste en el cuerpo del espectador como un infierno perenne.
Críticas: Crítica de "Cuando acecha la maldad", película de Demian Rugna
Diego Batlle·Otros Cines·7 de noviembre de 2023·Argentina
La película sobrevive al hype generado por sus victorias en festivales internacionales, aunque no llega a ser extraordinaria ni revolucionaria para el cine de género argentino. Rugna demuestra una enorme convicción en la puesta en escena y una imaginería dramática y visual inmensa, devorando elementos de folk horror, gore y sobrenatural con agallas y talento, pero incurre en una acumulación excesiva, exageración en diseño sonoro, actuaciones y capas narrativas que buscan impacto constante. A pesar de estas tendencias al exceso, la película nunca deja de interesar ni fascinar, presentando un cine de terror argentino que se aleja de lo previsible y construye desde ideas originales.
Una película de terror que logra una asfixia narrativa a través de una economía de recursos visuales y una confianza absoluta en su imaginario, construyendo pesadilla con los elementos justos sin necesidad de excesos. Rugna golpea al espectador con un registro frenético donde cada escena funciona por acumulación, generando un estado denso y áspero que arrastra hacia la fatiga y la angustia compartida. Los primeros minutos resultan reveladores en su uso del espacio hostil, donde el paisaje se convierte en verdugo, y el vértigo nunca abandona al espectador. Se trata de un paso enorme para el terror local, un largometraje memorable que marca un fascinante relato de género construido con solidez formal y propósito claro.
Roger Koza·Con los ojos abiertos·12 de noviembre de 2023·Argentina
La mejor película del realizador demuestra la eficacia del terror argentino a través de una perspicaz combinación de tradiciones demoníacas con elementos folclóricos vernáculos. El plano secuencia inicial y el montaje revelan un director con ideas visuales y narrativas sólidas, aunque la música accidental resulta discordante con el ingenio plástico ostensible. Un exercise de terror a todo o nada que se inscribe dignamente en la serie de notables películas del género producidas en el país.
Una original película de posesiones que rechaza los clichés occidentales del género para perturbador mediante una inmersión en mitos y supersticiones locales argentinas. Sin pretender ser terror puro, construye una atmósfera de suspenso y tensión que sorprende por su disposición a poner en peligro a niños y animales, evitar símbolos cristianos convencionales, y desarrollar un conflicto entre el bien y el mal desde una perspectiva rural específica. Las actuaciones sostienen el relato, y aunque el final funciona más simbólicamente que de forma literal, la película demuestra que es posible hacer género latinoamericano que se distancie de las convenciones hollywoodenses para crear algo genuinamente perturbador.
Una propuesta de terror puro que rompe límites narrativos para mantener una desesperanza impactante, donde el director demuestra madurez al transitar universos desconocidos con escenas gráficas y sorprendentes. El thriller se mezcla con creencias ancestrales en un relato que, aunque sucede en pocas horas, expande el infierno mediante giros vertiginosos calculados al detalle, sin que sobre un solo minuto. La película no tiene miramiento alguno en su violencia, pero encuentra espacio para el humor nervioso y contrapuntos que remociona desde adentro, conformando una experiencia llena de sobresaltos que sabe expandir el caos con precisión.
Daniel Arana·Amanece Metrópolis·7 de diciembre de 2023·España
Demián Rugna reinventa el subgénero de la posesión demoníaca al reformularlo como un brote vírico imparable que se propaga como un apocalíptico reguero de pólvora, logrando sorprender con una sabiduría superior en el manejo del horror que evita los clichés del género. La película brilla especialmente en su primera mitad con momentos memorables de suspense magistralmente orquestado, aunque mantiene una intensidad brutal y una imprevisibilidad despiadada hasta el final, sustentada por interpretaciones convincentes de los protagonistas y un dominio visual de lo grotesco que desafía todos los límites del buen gusto, configurando así una obra maestra contemporánea del cine de terror.
Carles M. Agenjo·El Antepenúltimo Mohicano·19 de enero de 2024·España
Una película que despliega su forza mediante la perturbadora yuxtaposición de lo macabro con lo cotidiano, capaz de amplificar el horror más allá del estallido visual para infiltrarse en la intriga narrativa. Si bien la primera parte mantiene una violencia seca y desgarradora que genera tensión frenética, el relato decae en su segundo tramo al buscar raíces mitológicas y derivar hacia territorios esquemáticos que diluyen la potencia inicial. Aun así, la película funciona como un eficaz ejercicio de género que juega con los códigos del cine de zombis, el humor sutil y una ironía cervantina sobre la terquedad masculina frente a advertencias femeninas ignoradas.
Rugna despliega un folk horror de impacto devastador que combina magistralmente el realismo costumbrista con una violencia extrema y visceral, rozando el splatstick mediante un gore que no respeta tabúes ni colectivos vulnerables. Con un brillante primer acto conmovedor, la película deconstruye el canon de las posesiones demoníacas para componer una macabra amalgama donde la maldad funciona como metáfora del miedo a un futuro incierto, materializando la angustia de sociedades en riesgo donde los más desprotegidos carecen de amparo institucional.