Víctor llega a la "vida adulta" habiendo dejado atrás todo aquello con lo que soñó. Hasta que un día su vidita insignificante pega un vuelco, cumpliendo una de las pequeñas utopías del 2000: mandar al carajo al jefe.
Víctor llega a la "vida adulta" habiendo dejado atrás todo aquello con lo que soñó. Hasta que un día su vidita insignificante pega un vuelco, cumpliendo una de las pequeñas utopías del 2000: mandar al carajo al jefe.