Catalina Yagan, de 89 años, recuerda el canto de su abuelo Asenewensis. Sus hijos Victor y Roberto Vargas emprenden un viaje a caballo, desde la reserva indígena que actualmente ocupan, atravesando las costas del canal Onashaga en busca de su reflejo ancestral. Twakana significa enseñanza, y a través de este relato se propone una conexión con el canto ritual de Asenewensis.
Catalina Yagan, de 89 años, recuerda el canto de su abuelo Asenewensis. Sus hijos Victor y Roberto Vargas emprenden un viaje a caballo, desde la reserva indígena que actualmente ocupan, atravesando las costas del canal Onashaga en busca de su reflejo ancestral. Twakana significa enseñanza, y a través de este relato se propone una conexión con el canto ritual de Asenewensis.