Una cámara se pierde en un barrio humilde del conurbano bonaerense. La encuentran unos niños, "los pibes del barrio Agüero", que empiezan a usarla y no escatiman nada. La cámara se mete de manera natural en sus vidas, en sus hogares, en sus familias, en sus pensamientos más profundos: la vida y la muerte están presentes durante todo el relato.
Una cámara se pierde en un barrio humilde del conurbano bonaerense. La encuentran unos niños, "los pibes del barrio Agüero", que empiezan a usarla y no escatiman nada. La cámara se mete de manera natural en sus vidas, en sus hogares, en sus familias, en sus pensamientos más profundos: la vida y la muerte están presentes durante todo el relato.