Una mujer gana un concurso. El premio: Cuatro días de vacaciones en un hotel en Ostende, una ciudad balnearia fuera de temporada. A partir de allí, se le abren dos caminos. Por un lado, el del ocio: Se deja llevar por los rituales del descanso, la playa, las pequeñas rutinas, la suave e imperceptible felicidad. Por el otro, el de la intriga: enigmas sutiles, situaciones levemente inquietantes, anomalías mínimas, extrañas narraciones que parecen dispuestas a surgir en el momento menos pensado. Entre estos dos universos, entre estas dos maneras de pensar el cine, oscila, como un péndulo, este pequeño film.
Una mujer gana un concurso. El premio: Cuatro días de vacaciones en un hotel en Ostende, una ciudad balnearia fuera de temporada. A partir de allí, se le abren dos caminos. Por un lado, el del ocio: Se deja llevar por los rituales del descanso, la playa, las pequeñas rutinas, la suave e imperceptible felicidad. Por el otro, el de la intriga: enigmas sutiles, situaciones levemente inquietantes, anomalías mínimas, extrañas narraciones que parecen dispuestas a surgir en el momento menos pensado. Entre estos dos universos, entre estas dos maneras de pensar el cine, oscila, como un péndulo, este pequeño film.