Mari no habla, casi, ni en su casa ni en su trabajo. Un día, para sorpresa de todos, deja a su marido violento y llama a la casa de Adriana, donde trabaja como empleada doméstica desde hace 30 años, para pedir refugio. Contra las presiones familiares, comienza una nueva vida.
Mari no habla, casi, ni en su casa ni en su trabajo. Un día, para sorpresa de todos, deja a su marido violento y llama a la casa de Adriana, donde trabaja como empleada doméstica desde hace 30 años, para pedir refugio. Contra las presiones familiares, comienza una nueva vida.