Con Ana habíamos desarrollado una increíble habilidad. Podíamos medir el tiempo a partir de cualquier hecho ordinario. Todo era equivalente a otra cosa. Nada eran horas, minutos, ni segundos.
cortometraje
Lo que tarda en secarse una camisa de algodón al sol (2005)
Con Ana habíamos desarrollado una increíble habilidad. Podíamos medir el tiempo a partir de cualquier hecho ordinario. Todo era equivalente a otra cosa. Nada eran horas, minutos, ni segundos.