¿Por qué este documental?

Es una forma de saldar en algo todo lo que me ha dado el teatro. Creo que la cosa empezó por afuera, como todo. Andaba por algún lugar de América del Norte en el circo más importante del mundo, el Cirque du Soleil, pero fue justo en las afueras de Las Vegas cuando me encontré con un circo pobre y que a todo esto, eran argentinos. La forma en que los gringos despreciaban la función y el esmero que ponían los cordobeses por hacer un show que les agradara, fue lo que me llevó a pensar que suceder así no tenía sentido. Empecé a interesarme por la identidad de nuestro espectáculo. Una cita de Pepe Podestá es lo que más me ha motivado a realizar este documental. Ya que como creador en el campo escénico me paso pensando en las posibilidades y formas de narrar, y creo que por mirar tanto para afuera nos olvidamos de quiénes somos, dice la cita que si no hubiésemos cambiado los dos sitios de acción que proveía el circo a las obras de teatro, la pista y el tabladito, hoy tendríamos las formas escénicas más particulares del mundo.