Mateo es un joven adulto que vive con su madre Libertad en un lujoso departamento decorado en rosa. A pesar de su nombre, Libertad ejerce un control absoluto sobre su hijo: lo baña, le corta las uñas, lo alimenta y lo obliga a dormir junto a ella, manteniéndolo en una infancia perpetua. Mateo empieza a tomar conciencia de que esta relación lo asfixia, pero cada intento de autonomía es neutralizado por su madre. Un diagnóstico médico altera el frágil equilibrio de este microcosmos.
Mateo es un joven adulto que vive con su madre Libertad en un lujoso departamento decorado en rosa. A pesar de su nombre, Libertad ejerce un control absoluto sobre su hijo: lo baña, le corta las uñas, lo alimenta y lo obliga a dormir junto a ella, manteniéndolo en una infancia perpetua. Mateo empieza a tomar conciencia de que esta relación lo asfixia, pero cada intento de autonomía es neutralizado por su madre. Un diagnóstico médico altera el frágil equilibrio de este microcosmos.