Esta vez el encierro en un departamento parisino empuja a la realizadora a confrontar su pasado y su presente, poniendo a la cámara como intermediaria de un proceso de auto-examen, en el que la realizadora trabaja y hace su película completamente sola.
Esta vez el encierro en un departamento parisino empuja a la realizadora a confrontar su pasado y su presente, poniendo a la cámara como intermediaria de un proceso de auto-examen, en el que la realizadora trabaja y hace su película completamente sola.