Palabras de las directoras

“En el marco de una amistad, descubrimos la imposibilidad de hablar de nuestros abortos. Empezamos a filmar ese límite, el cual nos empujó hacia una pregunta: ¿Puede el cine ser una herramienta para superar un trauma? De aquí surgió el encuentro con otras mujeres y la posibilidad de documentar diferentes vivencias e historias. Un recorrido en doble primera persona sobre la intimidad y su posible puesta en escena. A través de un viaje en auto por las calles de Buenos Aires y por el norte de Italia, se nos develó la imposibilidad de documentar una experiencia y la necesidad de recurrir a la imaginación”.