Agustina deambula extasiada en medio de una fiesta electrónica. A la madrugada vuelve a su casa, duerme un poco y se va a dar una vuelta por el parque. Allí se pone a jugar con Martín y luego conoce a su padre, Pablo. Agustina logra seducir al padre y al hijo, juntos pasan la tarde conociéndose y desarrollando con ligereza un romance donde se pone en juego la idea de que ese día puede ser el momento en que dos extraños solitarios se encontraron.
Agustina deambula extasiada en medio de una fiesta electrónica. A la madrugada vuelve a su casa, duerme un poco y se va a dar una vuelta por el parque. Allí se pone a jugar con Martín y luego conoce a su padre, Pablo. Agustina logra seducir al padre y al hijo, juntos pasan la tarde conociéndose y desarrollando con ligereza un romance donde se pone en juego la idea de que ese día puede ser el momento en que dos extraños solitarios se encontraron.