"No hay Acá acá". Un personaje llamado simplemente "Viejo hombre blanco" se presenta en los lobbies de varios edificios en Buenos Aires y expone con mesurado disgusto sobre la muerte, la conciencia y el estado de las relaciones humanas contemporáneas. Los comentarios en su mayoría no solicitados del hombre forman un monólogo moderno y despiadado que alterna entre lo absurdo y los escalofriante, lo razonable y lo grotesco.
"No hay Acá acá". Un personaje llamado simplemente "Viejo hombre blanco" se presenta en los lobbies de varios edificios en Buenos Aires y expone con mesurado disgusto sobre la muerte, la conciencia y el estado de las relaciones humanas contemporáneas. Los comentarios en su mayoría no solicitados del hombre forman un monólogo moderno y despiadado que alterna entre lo absurdo y los escalofriante, lo razonable y lo grotesco.