En un pequeño pueblo, Fernández trabaja como dependiente en la ferretería de Don Vila, un hombre sin herederos que le prometió dejarle el negocio. Su existencia gris cambia cuando conoce a la señorita Plasini, una joven retraída de la que se enamora. Desde ese momento, Fernández comienza a desear la muerte de su patrón para heredar y poder casarse. Mientras espera, alterna entre el mundo de la ferretería y la casa de los Plasini, donde vive la joven junto a su madre y su hermano.
En un pequeño pueblo, Fernández trabaja como dependiente en la ferretería de Don Vila, un hombre sin herederos que le prometió dejarle el negocio. Su existencia gris cambia cuando conoce a la señorita Plasini, una joven retraída de la que se enamora. Desde ese momento, Fernández comienza a desear la muerte de su patrón para heredar y poder casarse. Mientras espera, alterna entre el mundo de la ferretería y la casa de los Plasini, donde vive la joven junto a su madre y su hermano.