Los lugares vacíos. La infancia perdida. Los árboles ligeros. Los jardines abandonados. El movimiento sin movimiento. Un desierto que interpela, nos hace pensar en donde estamos. Y por qué estamos así de solos. Como diría E. Cioran, uno entregaría cualquier paisaje con tal de volver al paisaje de nuestra infancia.
Los lugares vacíos. La infancia perdida. Los árboles ligeros. Los jardines abandonados. El movimiento sin movimiento. Un desierto que interpela, nos hace pensar en donde estamos. Y por qué estamos así de solos. Como diría E. Cioran, uno entregaría cualquier paisaje con tal de volver al paisaje de nuestra infancia.