En los intensos años 60, el joven cineasta
Manuel Antín conoce a
Julio Cortázar. Sus cartas cruzan el Atlántico y
Manuel filma tres películas basadas en cuentos de
Julio, generando un cine de ideas que rompe el molde de su época. A un océano de distancia, escriben juntos el guion de
Circe. Las cartas de
Cortázar revelan una tensión entre el escritor que avanza sobre el espacio del director y el director que intenta eludir el sinuoso vínculo entre literatura y cine, mientras fuerzas ocultas en los cuentos encarnadas en personajes que pasaron a la pantalla, gravitan peligrosa y misteriosamente.