Aballay es un gaucho ladrón y asesino que, durante el asalto a una caravana, mata a un hombre. La mirada aterrorizada del hijo de su víctima lo quiebra por dentro. Movido por la culpa, decide imitar a los estilitas, místicos que purgaban sus pecados sin pisar el suelo, y monta su caballo para no descender jamás. Con el tiempo, la gente del lugar empieza a verlo como una especie de santo, pero el chico al que dejó huérfano ya creció y lo busca.
Aballay es un gaucho ladrón y asesino que, durante el asalto a una caravana, mata a un hombre. La mirada aterrorizada del hijo de su víctima lo quiebra por dentro. Movido por la culpa, decide imitar a los estilitas, místicos que purgaban sus pecados sin pisar el suelo, y monta su caballo para no descender jamás. Con el tiempo, la gente del lugar empieza a verlo como una especie de santo, pero el chico al que dejó huérfano ya creció y lo busca.